Con motivo de las II Jornadas de Introducción a la Nanotecnología y dentro del apartado PRÁCTICAS DE LABORATORIO, los asistentes a dichas jornadas pudieron experimentar in situ cómo se trabaja en un laboratorio de Nanotecnología.
Muestra de ello fue la construcción de una célula fotovoltaica a partir del jugo de frambuesa, las cantidades adecuadas de yodo y etanol sobre una base de dióxido de titanio el resultado es un pequeño dispositivo capaz de absorber la energía de la luz y transmitirla.
El suplemento 5 DÍAS se hizo eco de la noticia cubriendo la última sesión de las II Jornadas de Nanotecnología.
