La tecnología wearable está arrasando

Son muy pocas las personas detractoras de la tecnología wearable, a quien no le gusta chequear su ritmo cardiaco mientras hace determinados ejercicios, a quien no le gusta saber sus signos vitales después de una excursión o caminata, a qué persona ante cualquier picadura de insectos, no le gustaría conocer su temperatura corporal, y así todo lo relacionado con la salud, y más si ya el curioso o curiosa tiene sus añitos.

Todos los equipos o dispositivos electrónicos que se incorporan en alguna parte de nuestro cuerpo y que incidan directamente en la persona o en otros equipos para saber la ubicación exacta de la persona, la vitalidad, el estado de salud de forma general se le conoce como tecnología wearable, quizás alguna vez hasta lo ha utilizado y no se ha percatado o no conoce que el mundo entero se le conoce por ese nombre específico, ya que se ha popularizado los tenis de deporte con dispositivos GPS, los relojes y gafas inteligentes, entre otros equipos.

El origen del término es muy moderno y muy poco conocido como tal, aunque hay quien afirma que no es tan así, wearable significa que se “lleva” o se “viste”, pero como otras tantas palabras, internet ha llevado a que determinadas palabras tengan otro significado parecido en la red de redes, como “viral” por ejemplo que antes solo hacía alusión a temas médicos, ahora cuando decimos que algo es viral es porque alcanzó gran repercusión en las redes sociales.

Una prenda wearable pude acompañarte a donde quiera que vayas, en las circunstancias que te encuentres, de ahí la expresión que esté arrasando ya que tantísimas personas han salvado sus vidas gracias a esta innovadora tecnología, por lo que su uso se expande cada día más.
He podido constatar que las gafas, relojes, algunas ropas, que tienen incorporado microprocesadores electrónicos son nombradas wearables por su única condición de que ser llevadas adjunto a las personas, aun así hay que aclarar que los microprocesadores están hechos con piezas de nanotecnológicas, o sea microscópicas, por lo que no intervienen para nada en la vida cotidiana.
La unificación del hombre con el microprocesador es la función final de estas ingeniosas pulseras, gafas, anillos, relojes. Esperemos pues a que el paso del tiempo favorezca positivamente esta tecnología desde ya tan popular y beneficiosa para la humanidad.

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